Y yo...¿Cuántas veces dije tu nombre fuerte, colgándolo del viento para que lo llevara hasta vos? ¿Cuántas veces me desperté transpirada y ahogada porque soñaba que corría detrás tuyo, corría, corría in que te dieras vuelta, y cuando estaba por alcanzarte, cuando mis manos casi rozaban tu saco, te desvanecías en una niebla gris? ¿Cuántas veces intenté ser felíz y hechártelo en cara, pregonarlo para que todo el mundo lo supiera y alguno te fuera con la noticia: "es felíz, es felíz, te ha olvidado por completo"? Y sufrieras, y sufrieras.
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